SIGUIENDO AL CAMPEÓN - 2a Parte

SIGUIENDO AL CAMPEÓN - 2a Parte

“Siguiendo al campeón” es una SERIE de Crónicas durante el ejercicio profesional del periodista monteriano Álvaro Díaz Arrieta en su periplo en torno de Miguel Lora Escudero. Las incidencias, anécdotas, regocijos, abatimientos y grandes satisfacciones alrededor de la figura que se convertiría, años más adelante, en el gran Campeón de peso Gallo que el mundo recuerda.

Con el nacimiento de GATO Publicidad se programa la primera reunión boxística. Evelio Torres, joven promotor, exhibía sus cualidades como próspero comerciante de su cacharrería Caldas en el difícil y arriesgado oficio de promotor boxístico; pero nosotros sabíamos por las experiencias contadas por mi padre, que no es corto el camino para llegar al éxito y mucho menos fácil. De tantas historias contadas por don Pedro Díaz, recuerdo claramente la de Filemón Cañate Bernet que se lanzó una vez al mar de la Boquilla intentando ahogarse después de haber perdido todo su dinero en una velada en Cartagena que enfrentó a “Kid” Pérez contra Elías “Dinamita” Lían. Es que en el boxeo el éxito de un empresario radica en confeccionar una buena cartelera y tener un boxeador bueno y con carisma.

En vísperas de la cartelera del evento de GATO Publicidad, Hugo Iguarán daba una rueda de prensa en el restaurante de la “Vieja LUZ”, anunciando el sometimiento de “Happy” a una intervención quirúrgica en sus nudillos que le permitiera continuar su carrera. La solvencia económica de Iguarán costeó la operación y el tratamiento.

Mientras, en los mentideros públicos la chaza de Arturito y el rincón sinúano, solo se hablaba del gran encuentro de boxeo que se avecinaba entre el prospecto de los moscas Luis Tapias y al ídolo de Buenaventura Ricardo Estupiñán.

En la primera reunión de GATO Publicidad pagamos la novatada. Confiamos en una persona venida de Cartagena, Esteban Barraza Jr, hermano de la figura del boxeo en ese entonces Hugo Barraza. Esteban se comprometió en traer a Estupiñán para lo cual se le dio un anticipo para el púgil y sus viáticos. Pero 24 horas antes del evento, Barraza se presenta en la empresa informando la no presencia de Estupiñán por problemas de salud, y allí fue Troya. A Evelio hubo que llevarlo a la clínica Central por un cuadro hipertensivo severo, el doctor Bechara le dio de alta varias horas después cuando consiguió estabilizarlo. “Chaverra”, secretario de la empresa, informa a Evelio ya recuperado que Estebita Barraza no había entregado anticipo motivo por el cual no se presentó el boxeador. Es que el boxeo, al igual que la empresa taurina, tiene sus cosas: todo se maneja por señas, picada de ojos y triquiñuelas.

La angustia se apoderó de todos. No teníamos combate estelar y todavía quedaba la rueda de prensa: cómo explicar al público y a la prensa, que moría de la expectativa, que no se daría tal combate? Pero en ese momento aparece nuevamente Estebita quien, a pesar de nuestras recriminaciones por el incumplimiento, nos presenta un personaje que luego se convertiría en el “MATCHMAKER” de GATO Publicidad, era Nelson Aquiles Arrieta el popular “Nelaqui” quien, con hablado de venezolano, se presentó como el hijo consentido del gordo “Rafito” Cedeño, promotor de Venezuela.

Nelaqui pidió calma y le dijo a Evelio que no se preocupara que en el boxeo estas situaciones se presentaban y, a veces, los boxeadores no cumplían. Pero él tenía una solución para remplazar a Estupiñán. Había traído un boxeador de esos que el mismo llamaba “de guerra” y su nombre José Alfredo Jiménez. Eso si, nada que ver con el compositor Mexicano. Nuestra alternativa era un peso pluma y al ser Tapias peso mosca, existía una gran diferencia en la báscula. Pero Nelaqui y Estebita lo tenían todo preparado. - A este lo ponemos a rebajar. Expresó Nelson y fue así como José Alfredo fue forrado en papel periódico, conseguido en las oficinas de "Poder Costeño" y otra parte fueron diarios “El Espectador” regalo de William Vázquez Villalba quien los vendía. Encima de los periódicos le colamos dos esteras que había dejado en la puerta de "Residencias Beteer" doña Aminta para que las recogiera “el volco” de la basura porque en esa época no habían compactadores. A pesar de todo este esfuerzo muy poco era lo que rebajaba José Alfredo; ni siquiera el insoportable calor de la habitación del hotel “Mónaco” de don Gregorio Díaz padre del comisionado Aníbal Díaz conseguía el objetivo. José Alfredo sudaba y sudaba, pero nada que llegaba al peso requerido.

Nada funcionaba hasta que al ya fallecido y primer director de COLDEPORTES Córdoba, don Yesid Torres Pérez, se le ocurrió sugerir que metiéramos al boxeador en el viejo “Land Rover” de don Gregorio. Con este inteligente movimiento, José Alfredo logró aproximarse en la báscula para sacar del problema a GATO Publicidad y poder dar el espectáculo.

Con el paso del tiempo concluimos que la no llegada de Estupiñán fue toda una jugada maestra de Estebita y Nelaqui para ungirse éste último como salvador de la empresa. Las artimañas que ocurren en el apasionado mundo del boxeo.

Seguimos en la próxima.

 

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