SIGUIENDO AL CAMPEÓN - 14a Parte

SIGUIENDO AL CAMPEÓN - 14a Parte

“Siguiendo al campeón” es una SERIE de Crónicas  durante el ejercicio profesional del periodista monteriano Álvaro Díaz Arrieta en su periplo en torno de Miguel Lora Escudero. Las incidencias, anécdotas, regocijos, abatimientos y grandes satisfacciones alrededor de la figura que se convertiría, años más adelante, en el gran Campeón de peso Gallo que el mundo recuerda.

Luego del festejo, con cabeza fría, analizamos detenidamente el duro combate para concluir que Lora Escudero había pasado la prueba más dura de su carrera como campeón mundial del peso gallo.

Y nos dirigimos al apartamento donde el campeón residía con Piedad, sus esposa, en Miami beach para ver de primera mano los estragos de los golpes de Vásquez en la humanidad del campeón. El mismo Happy nos recibió, ya se encontraba acompañado del ex gobernador de Córdoba Camilo Jiménez Villalba (q.e.p.d), de Jairo Espinosa promotor de boxeo y apoderado de boxeadores, del periodista cereteano Edwin Tuirán y de Fabrice Benichou, padre del boxeador del mismo nombre más adelante campeón mundial. En compañía de Robinson Suárez, Eugenio Pineda y Maik Mosquera se armó la tertulia teniendo como epicentro al campeón gallo que evidenciaba en su rostro la rudeza del combate: las magulladuras y la inflamación de su pómulo producto de la fisura ocasionada por la violenta derecha de Wilfredo Vásquez. En estas discusiones de boxeo todos queremos saber más que el propio boxeador, todos opinábamos. El doctor Camilo Jiménez se cuestionaba el por qué Lora no utilizó el mismo estilo de pelea de los últimos rounds desde el comienzo del combate. El campeón le respondió que Vásquez era un boxeador aguerrido, difícil de marcarle la distancia y que solo la disminución física del retador le permitieron a él cambiar la historia del combate, gracias al trabajo de contragolpeo hecho en los primeros rounds en la zona media.

En la reunión todo era euforia y camaradería, Miguel había realizado una excelente defensa. Tomamos algunos tragos de whisky en las rocas, mientras el campeón utilizaba el hielo para disminuir la inflamación de su rostro, y bromeaba haciendo gala del buen humor que lo caracteriza. Instantes después, Happy nos condujo a la planta baja del edificio donde funcionaba un negocio de pollos Kentucky. Seguimos hablando de boxeo saboreando un pollo de la franquicia; cabe anotar que jamás había degustado con una preparación tan especial como este Kentucky que además es servido con una ensalada regia. Le preguntamos a Fabrice Benichou sobre la carreara de su hijo y nos habló maravillas, anunciándonos desde ese momento que sería campeón mundial, Lora mientras tanto continuaba poniéndose hielo en su rostro: es que Vásquez le pegó muy duro.

Que orgullosos nos sentíamos de tener ese tremendo campeón, pero sobre todo sabiendo que no era uno de papel, su gran poder de asimilación lo demostró en este combate y desde ya se anunciaba su segunda defensa frente al dominicano, Enrique Sánchez.

Llegó el momento de la despedida. Con un abrazo fraternal, de compatriotas y satisfecho por el resultado de la pelea nos dijo: -Nos vemos en Montería, saludos a todos. Ahora cuando llegue quiero que me tengan un gran sancocho de pescado y arroz con coco. Nosotros nos dirigimos, ahora si, a un descanso ya que al siguiente día salíamos de compras con Eugenio Pineda que le había prometido a Maik Mosquera regalarle tres pares de zapatos de charol americanos en varios tonos, una docena de lociones con fragancia francesa y, por supuesto, no podían faltar sus pañuelos pirámides con diseño italianos.

Hasta la próxima: la defensa contra enrique Sánchez.

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